Los partidos políticos reaccionan con cautela tras las declaraciones de Rubalcaba
Gúmer Álvarez Carcedo. Alfredo Pérez Rubalcaba, Ministro del Interior admitió esta mañana que han acercado en el último mes a aproximadamente una decena de veteranos de ETA a cárceles de Aragón y Asturias. Es la primera vez que se produce esta situación durante los cinco años del mandato de José Luis Rodríguez Zapatero, no obstante este tipo de traslados de convictos etarras ha sido práctica habitual en la política penitenciaria española. Rubalcaba aseguró que estos movimientos son conocidos por el PP y por el resto de fuerzas políticas debido a la gran importancia del hecho.
Los veteranos de ETA que se han beneficiado de esta medida se habían mostrado críticos con la banda en los últimos tiempos. Entre los presos trasladados a la cárcel de Villabona (Asturias) y Zuera (Zaragoza) se encuentran Francisco Múgica Garmendia, Pakito; Iñaki de Rentería, José Luis Urrusolo Sistiaga o Valentín Lasarte. Muchos de los presos veteranos de la banda terrorista se encontraban en penitenciarías del sur peninsular. Una parte del colectivo de estos presos terroristas abogaba por reforzar la lucha institucional y lucha de masas y ponía el énfasis en la actividad política para lograr sus objetivos, visto el fracaso que detectaban en la lucha armada, y viendo que la banda se encontraba asfixiada de nuevo por las fuerzas y cuerpos de seguridad del Estado tras el intento fracasado de la salida política negociada. Alguno de estos presos llegó a mostrar su manifiesto desacuerdo con lo que para ellos era una apuesta errónea de la banda etarra e incluso: "Nunca nos hemos encontrado tan mal. En las actuales circunstancias, la lucha armada que desarrollamos hoy en día no sirve".
El ministro del Interior, sin embargo, rechazó especificar los motivos de esos acercamientos y trató de defender su discreción recordando que afectaría a "la seguridad de mucha gente". Rubalcaba rogó complicidad a los medios de comunicación en un asunto que considera de Estado.
Las reacciones
Joseba Azkarraga, consejero de Justicia vasco se mostró crítico con la dispersión que sufrían estos presos, ya que en su opinión con esa medida los únicos perjudicados son los familiares. "Buscando la división por el traslado de unos sí y otros no, no creo que se avance absolutamente nada, sólo se fomenta el victimismo", indicó. Señaló que si los dirigentes están cada uno en una prisión diferente, es "prácticamente imposible" que puedan avanzar hacia una fórmula de negociación.
Desde la Asociación de Víctimas del Terrorismo (AVT) se ha rechazado con dureza la "medida de gracia". El presidente de la AVT, Juan Antonio García Casquero se temía que el Gobierno estuviera preparando una nueva negociación con la organización terrorista. "No sé a qué viene este acercamiento después del asesinato de Ignacio Uría hace tres días, no entiendo por qué el Gobierno hace estas medidas de gracia --se preguntó--. Si es para facilitar una negociación, sería la segunda mentira que el Gobierno hace al pueblo español".
No obstante, el Presidente del Gobierno negó esa posibilidad. José Luis Rodríguez Zapatero afirmó que no hay ninguna posibilidad de volver a negociar con la organización terrorista y defendió la aplicación del Estado de Derecho.
Desde Génova la noticia se ha recibido con cautela. Federico Trillo, el coordinador de Justicia y Libertades Públicas del PP confirmó que está recibiendo información "periódica y fluida" desde el Ministerio del Interior e insistió en que la política penitenciaria de los terroristas está dentro del Pacto por las Libertades y Contra el Terrorismo: "Es una política iniciada a finales de los años 80 por el entonces ministro Enrique Múgica y que se ha mantenido en prácticamente todos los gobiernos. Trillo afirmó que si se llevan a cabo las cosas adecuadamente, la apuesta puede ser acertada, "creemos que, si se hace bien, y esperemos que se esté haciendo bien, es un acierto", concluyó.
Acercamientos de presos etarras efectuados anteriormente A pesar de las innumerables críticas que se han ido efectuando al ejecutivo de Zapatero en los últimos años, como ya se ha explicado anteriormente ésta es la primera ocasión en la que se produce un acercamiento de presos desde que le actual Presidente del Gobierno llegara al poder. En cambio este proceso ya se produjo en tiempos de Felipe González y como muchos españoles recordarán, más recientemente con José María Aznar. Según cifras del Ministerio del Interior, con el ex líder derechista se produjeron 195 traslados, 292 excarcelaciones, 62 de ellas por redenciones de pena extraordinarias de más de año y medio de condena.