¿Quién no conoce la maravillosa historia de Antoine de Saint-Exupéry: El Principito?, ¿Quién no ha leído las enseñanzas de un niño que conciernen tanto a jóvenes como a mayores?
Este cuento ya ha cumplido 60 años y sigue siendo actual e ingenioso, se puede leer una y otra vez y siempre descubriremos algo nuevo, algo de lo que no nos habíamos percatado en anteriores lecturas.
Animo a todo aquel que todavía no se haya sumergido en sus páginas a que por lo menos lo intente, creo que estoy en lo cierto cuando afirmo que no se arrepentirán.
A continuación añado la dedicatoria del libro la cual es mucho más de lo que parece; Quizás alguien se anime entonces a leer las aventuras de un príncipe que no es tan pequeño como el nombre por el que todos lo conocemos indica.
"Pido perdón a los niños por haber dedicado este libro a una persona mayor. Tengo una seria excusa: esta persona mayor es el mejor amigo que tengo en el mundo. Pero tengo otra excusa: esta persona mayor es capaz de comprenderlo todo, incluso los libros para niños.
Tengo una tercera excusa todavía: esta persona mayor vive en Francia, donde pasa hambre y frío. Tiene, por consiguiente, una gran necesidad de ser consolada. Si no fueran suficientes todas esas razones, quiero entonces dedicar este libro al niño que fue hace tiempo esta persona mayor. Todas las personas mayores antes han sido niños. (Pero pocas de ellas lo recuerdan).
Corrijo, por consiguiente, mi dedicatoria:
A LEÓN WERTH
cuando era niño"
Lucía Rodríguez Paraja
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