Su sabor es único e inigualable, tiene una consistencia chiclosa acompañada de un singular sabor a leche con canela y nuez un dulce para todas las edades no importa como si se es alto, pequeño, gordo, flaco, moreno o rubio, pues no discrimina a nadie.

Sin duda alguna su sabor es único e inigualable, mismo que le ha llevado a ser el ingrediente principal en miles de platillos a nivel internacional, un ejemplo son las deliciosas crepas bañadas de cajeta y adornadas con nuez.
Su lugar de nacimiento de este peculiar dulce es Celaya en el estado de Guanajuato, cuyo significado del nombre de la ciudad es “de los fuertes es la dulzura”, el inicio de su fabricación es desde la época del virreinato ya que los españoles que fundaron Celaya trajeron la receta de la leche quemada, otro factor que influyó demasiado para su elaboración fue la abundancia de cabras puesto que la leche de estas es el principal ingrediente.

El nombre del dulce proviene del cajete elaborado a base de madera que se ha utilizado para envasarla y que le da ese sabor tan especial. Una peculiaridad de estos cajetes, es que tienen cuatro divisiones para separar las diferentes variedades de cajeta que se producen.

La manera legendaria de preparar la cajeta es utilizando cazos de cobre en donde, sobre fuego directo, se pone a hervir la leche bronca de cabra, se endulza con azúcar y carbonato que, además de oscurecerla, ayuda a controlar la acidez de la leche. Con grandes palas de madera, la mezcla se mueve una y otra vez hasta lograr el punto de espesor deseado, se añade el saborizante y la cajeta está lista para ser depositada en los históricos cajetes o en frascos de vidrio.

Las variedades de cajeta que se pueden encontrar son la natural, la envinada, la quemada y la de vainilla, aunque también es posible encontrar de nuez, de piñón, de fresa y otros originales sabores.
Definitivamente es un dulce delicioso que no pueden dejar de probar en su próxima visita a Celaya Guanajuato y comprobar su peculiar sabor.

Elizabeth Herrera Velázquez