La charreria tiene su origen en las haciendas de Hidalgo, Puebla y Estado de México, extendiéndose más tarde por toda la Nueva España y floreciendo en lo que hoy conocemos como Jalisco.

La Charrería se relaciona con la sastrería, sombrerería, platería, zapatería, fustería, talabartería, curtiduría, fabricación de sarapes, elaboración de reatas, herrajes, bordados y trabajos en pita.

La Charrería fue declarada “Deporte Nacional” pues el 14 de septiembre es el “Día del Charro”.
Se divide en 9 suertes, llamadas así porque su éxito depende de la voluntad de la bestia con la cual se van a ejecutar, pues aunque exista la experiencia suficiente, en algunas ocasiones el animal no se presta y estas ejecuciones no se realizan con el lucimiento y éxito esperados.

El deporte de la Charrería está catalogado como uno de los más completos porque se practica al aire libre y en el se activan todos los músculos del cuerpo al comenzar el movimiento del caballo, o al aplicar la fuerza de poder a poder con los animales que están siendo sometidos.
Sin duda alguna es un deporte tradicional y muy interesante, pero sobre todo muy recomendable para ir a disfrutar.

Elizabeth Herrera Velázquez.